En una encuesta que hicimos, esta pregunta resultó la más frecuente que reciben las familias que recurren a la técnica de subrogación de vientre, y esto no es casual: se extiende a gran parte de las personas que enfrentan desafíos reproductivos, muchas veces con la mejor de las intenciones de quienes nos quieren y buscan ayudar.

Es por eso que hoy recurrimos a algunos fragmentos de un artículo de @eldiarioes “La adopción no es el placebo de la gestación subrogada” para dar luz a esta y visibilizar las diferencias entre adopción y gestación subrogada:

“Hay quien señala la adopción como la vía a la que tendrían que acudir las personas que desean formar una familia por medio de la gestación subrogada o cualquier otra técnica de reproducción asistida.

Al decirlo, olvidan o ignoran que la finalidad de la adopción como figura jurídica no es dar respuesta a los deseos de formar una familia por parte de quienes no pueden tener hijos biológicamente.

En el afán de objetar a quien acude a las técnicas de reproducción asistida, se contribuye a desfigurar una medida clave para la protección jurídica de los menores que se encuentran en situación de desamparo.

La adopción no viene a hacer realidad los sueños de un adulto de ser papá o mamá. Se trata de hacer realidad los sueños de los chicos que no tienen un hogar, la adopción y la gestación subrogada responden a motivaciones muy diferentes e incompatibles entre sí.

La adopción no debería ser exclusivamente sugerida a aquellas personas que enfrentan dificultades reproductivas, sino a todos aquellos que se encuentren en condiciones de brindar un hogar a los niños que lo necesitan.

La gestación subrogada y la adopción no son realidades comparables ni sustituibles.

Toda nuestra admiración y amor para las familias adoptantes y para aquéllas que van camino a serlo.