PORQUÉ CAMBIAMOS LA AGENCIA DE SUBROGACIÓN DE VIENTRE EN NUESTRO SEGUNDO PROCESO

Nuestra hija nacida gracias a nuestro segundo proceso de gestación subrogada

Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es cómo elegimos el centro de subrogación donde nació nuestra bebé en Ucrania.

En estos días en que algunos centros de subrogación en Ucrania proponen envío de material genético internacional sin costo o realizan tours por distintos países con descuentos para quienes asistan a sus charlas, nos preguntan mucho porqué no volvimos a elegir esos grandes centros en nuestro segundo proceso, fruto del que nació nuestra bebita.

En nuestro primer proceso de gestación subrogada en Ucrania, allá por 2015, nos resultó muy difícil encontrar información y testimonios de otras familias, menos aún de la Argentina, al momento de definir dónde iniciar el proceso.

Era tal nuestro deseo que, sólo 15 días después de que un ateneo médico nos indicara recurrir a la subrogación de vientre, ya estábamos en Kyiv iniciando un proceso en el centro más grande y con mayor publicidad de Ucrania: en esos tiempos de escasísima información lo veíamos como nuestra mejor alternativa. En aquella oportunidad, decidimos iniciar el proceso en el centro más conocido y masivo: nuestra experiencia fue positiva en aquel entonces: nuestro primer hijo nació y la felicidad fue absoluta.

En nuestra segunda búsqueda, contábamos con experiencia previa y, por todos los motivos a continuación, decidimos elegir un nuevo centro de subrogación:

Desde el punto de vista médico y profesional

•En el centro donde hicimos nuestra primera experiencia, al averiguar para volver a iniciar un proceso, nos informaron que habían descartado nuestro material genético criopreservado sin consultarlo con nosotros previamente: imaginen cómo nos sentimos al conocer esa noticia. Para ese entonces, el centro ya había sufrido demandas judiciales y hasta una clausura por manipular erróneamente embriones.

•Algo que terminó de convencernos de cambiar al segundo centro fue notar que la selección de las gestantes era mucho más cuidadosa y que el trato que ellas recibían era mucho más personalizado y delicado que en nuestro primer proceso de gestación subrogada, con mayores beneficios y contención para ellas.

Desde el punto de vista legal y ético

Al iniciar las averiguaciones para comenzar el nuevo proceso en el primer centro, se nos avisó que debido a una investigación judicial, el centro permanecería cerrado por tiempo indeterminado mientras se definía su situación. Ante este panorama y al leer en los medios que el centro se encontraba complicado legalmente por diferentes motivos, nos generó bastante desconfianza.

Paseando con nuestro hijo mayor y nuestra hija recién nacida en Kyiv, al culminar nuestro segundo proceso de gestación subrogada

Otro punto que sumó transparencia en el segundo centro, fue la cercanía que nos brindaron hacia la gestante desde un primer momento, ya que podíamos conocerla antes de la transferencia embrionaria y compartir con ella encuentros virtuales a lo largo de la gestación y en persona durante nuestra estadía en Kyiv.

En esa primera oportunidad, no se nos permitió presenciar el nacimiento de nuestro bebé ni permanecer internados con él hasta el alta en la maternidad. Tampoco se nos informó qué sexo tenía cada uno de los embriones criopreservados ni se nos permitió tener contacto cercano con la gestante. Para acceder a todos estos aspectos, se ofrecía un programa denominado VIP, que tenía un costo muy superior a cualquier otro programa de subrogación de Ucrania.

Habiendo sido parte del parto de nuestra hija y habiendo tenido contacto piel con piel con ella desde el momento cero sin separarnos ni un segundo desde su nacimiento, no dudo en recomendar 100% esa experiencia invaluable que nos marca para siempre.

Frente al edificio del departamento que nos brindó el centro de subrogación en nuestro segundo proceso en Kyic, Ucrania

Desde el punto de vista económico:

•Al volver a averiguar en el primer centro, nos hicieron saber que la espera por la gestante podía llegar a extenderse por un año, cuando en nuestro primer proceso, no habíamos tenido espera alguna. Nos ofrecieron elegir el programa denominado VIP para que nuestra gestante fuera designada dentro de los seis meses, que era más costoso que cualquier otro en Ucrania.

• En el nuevo centro que elegimos se ofrecía un único tipo programa, que si bien era un poco más costoso que el programa básico de nuestro centro de subrogación anterior, era mucho más económico que el VIP de aquel centro y ofrecía incluso mayores beneficios que este programa: cero tiempo de espera para la designación de la gestante, posibilidad de conocer el sexo de los embriones obtenidos de la fecundación de ovocitos, posibilidad de presenciar el parto y quedarnos internados con el bebé durante toda su estadía en la clínica de maternidad en una habitación privada.

• Si bien ambos centros de subrogación cuentan con el alojamiento incluido tanto en el primero como en el segundo viaje a Ucrania, en nuestro último proceso nos brindaron un departamento exclusivo para nosotros y hoy lo recomendaríamos ampliamente respecto de quedarse en un hotel como el de nuestro primer proceso de subrogación, dado que el confort y la intimidad que tuvimos esta última vez fueron un valor agregado, ya que no debíamos limitarnos a un pequeño dormitorio como único espacio íntimo para nuestra familia, sino que contábamos con otros ambientes donde movernos.

Si bien el primer centro también contaba con departamentos, estos se encontraban en la afueras de la ciudad.

• Otro detalle en cuanto a la comodidad: en nuestra primera experiencia sólo recibimos una cuna y una bañera como equipamiento para el recién nacido. En nuestra segunda experiencia, nos brindaron además un carrito moisés, una balanza de bebés, un esterilizador eléctrico y un mueble cambiador. De la misma manera, en nuestra primera experiencia no recibimos ningún tipo de ajuar de nacimiento ni tampoco la caja del primer año que brinda el gobierno de Ucrania a todos los recién nacidos en el país con productos para los primeros 12 meses de vida, que sí recibimos en nuestra segunda experiencia.

Desde el punto de vista de contención y atención

•Notamos que la atención a los pacientes en el primer centro había empeorado al querer regresar: nos costaba bastante obtener respuestas de parte de la coordinadora que parecía no tener demasiado interés en ayudarnos, a pesar de haber sido pacientes previamente.

• En el nuevo centro, desde un primer momento, la atención fue muy rápida y personalizada, lo que nos dio una excelente primera impresión. Luego pudimos confirmar que nuestra segunda experiencia sería excelente: la atención de la coordinadora fue increíble y muy superior a nuestra primer proceso en términos de calidez y eficiencia.

Desde nuestra propia experiencia, aprendimos que no es buena idea buscar economizar y perderse esos momentos, ni privarse de un servicio más respetuoso hacia la gestante, más personalizado y más cuidadoso de su material genético, todos aspectos clave del proceso.

A largo plazo, economizar en el costo del programa nos pareció una mala decisión en vista de todo lo que se arriesgaba y se perdía en ese ahorro, que en el costo total sería anecdótico a la larga.

Si están en la etapa de decidir por un centro en Ucrania y quisieran más detalles de nuestras dos experiencias, ¡cuenten con nosotros!

Esperamos que nuestra experiencia en la elección de la agencia de subrogación de vientre sea constructiva para su sueño de familia.